Cuando pensamos en las Islas Baleares nos vienen a la cabeza tantas cosas: calas inmensas, mar azul cristalino, largas noches de verano, barcos de pescadores... pero hemos de saber que también producen sus vinos con Denominación de Origen y Vinos de la Tierra, calidades superiores que se deben tener en cuenta a la hora de visitar estas hermosas islas.
Y es que el vino está presente en sus fiestas, en su gastronomía, en la vida diaria. Unas islas que no se conciben sin la cultura vinícola que ha marcado épocas. Por ello, más allá del paisaje costero, las viñas dibujan cepas ubicadas en las zonas centrales de las islas que ofrecen vinos de fuerte regusto al paladar.